Generador de slogans
Cargá el nombre de tu marca, el beneficio principal y el tono. Genfy combina ritmo, estructura y promesa para devolverte 20 slogans listos para validar.
Anatomía de un slogan que funciona
Un slogan no es una frase bonita: es una pieza de ingeniería verbal. Los que sobreviven 10 años o más comparten cuatro cosas: ritmo (la cantidad de sílabas tónicas se siente musical), una promesa concreta (no "calidad" sino "en 30 minutos o gratis"), un verbo activo y la ausencia total de jerga interna.
Pensá en "Just Do It", "Think Different", "Destapá felicidad". Tres a cinco palabras, un imperativo o una invitación, y un beneficio emocional reconocible. Ninguno explica el producto. Todos generan una imagen mental.
Las cuatro estructuras que más rinden
- Imperativo + beneficio: "Ahorrá horas, no minutos." Funciona para SaaS, productividad y servicios.
- Promesa con cifra: "Tu primera factura en 60 segundos." La cifra ancla credibilidad y comunica velocidad.
- Antítesis: "Menos ruido, más resultados." Crea contraste y se recuerda por la simetría.
- Definición simple: "El correo, sin esfuerzo." Funciona cuando el producto necesita posicionamiento de categoría.
Errores que matan a un slogan
El problema más común es la abstracción: "Innovación, calidad y compromiso" no comunica nada porque cualquiera podría firmarlo. Otro error es usar palabras que el cliente no usa al describir el problema. Si tu cliente dice "estoy ahogado de mails", tu slogan debería decir "ahogado", no "saturación de comunicaciones".
Tampoco abuses de las metáforas vagas ("desbloqueá tu potencial") y evitá adjetivos que ya están quemados: revolucionario, único, líder, premium. Si lo decís de vos mismo, deja de ser cierto.
Cómo validar un slogan antes de imprimirlo
- Test del bar. Decilo en voz alta a alguien que no conoce tu marca. ¿Lo repite bien? ¿Entiende qué hacés?
- Test del SERP. Buscalo en Google. Si tu slogan es idéntico al de otro, ese activo ya está ocupado.
- Test de los 5 segundos. Mostralo en una imagen junto al logo durante 5 segundos. ¿La persona puede recitarlo después?
- Test de traducción. Traducilo a inglés y portugués si pensás expandirte. Si pierde gracia, no apoyes toda la campaña en él.
- Test del competidor. ¿Podría firmarlo un competidor sin cambiar nada? Si la respuesta es sí, no es tuyo.
Slogan, tagline, claim y headline
Son cuatro animales distintos. El slogan es de campaña: cambia cada 1-3 años. El tagline acompaña al logo durante toda la vida de la marca. El claim es legal/funcional: "100% algodón orgánico". El headline vive en una pieza puntual (un anuncio, una landing). Confundirlos genera marcas que cambian de identidad cada vez que cambia el equipo de marketing.
Cuándo un slogan no es lo que necesitás
Si tu producto todavía no tiene posicionamiento claro o estás en pre-lanzamiento, un slogan es prematuro. Primero definí el dolor que resolvés y para quién. Después, las palabras vienen solas. Hemos visto fundadores gastar semanas en el slogan antes de tener una landing que convierta — el orden correcto es al revés.
Preguntas frecuentes
¿Qué hace bueno a un slogan?
Tres a siete palabras, ritmo claro, una promesa concreta y entendimiento inmediato. Si necesita explicación, no funciona.
¿Slogan y tagline son lo mismo?
No. El slogan es de campaña y cambia con el tiempo. El tagline acompaña al logo durante años y resume la marca.
¿Cuánto debería medir un slogan?
Entre 3 y 7 palabras es lo más memorable. Más corto suele quedar genérico, más largo se diluye.
¿Puedo registrar un slogan?
Sí. En Argentina se registra en el INPI como marca denominativa. En EE.UU. en la USPTO. El registro protege un uso comercial específico, no la frase en abstracto.