Por qué los nombres de tu pricing importan más que el precio
Cuando un visitante mira una página de precios, decide en 5 segundos cuál tier le corresponde. Si los nombres son confusos, vuelve a la página de inicio sin elegir. Los nombres bien hechos hacen tres cosas a la vez: comunican progresión, sugieren a quién está dirigido cada tier y refuerzan el posicionamiento de marca.
Los 5 estilos que funcionan
- Clásico — Starter / Growth / Scale / Enterprise: el más universal. No requiere explicación. Recomendado para SaaS B2B.
- Velocidad — Lite / Pro / Boost / Enterprise: sugiere progresión de potencia. Bueno para herramientas de productividad y marketing.
- Tamaño — Solo / Team / Business / Enterprise: muy claro a quién va cada uno. Ideal para herramientas con jerarquía de usuarios.
- Fresco — Pulse / Pivot / Crest / Forge: nombres modernos, propios, memorables. Solo si la jerarquía sigue siendo obvia.
- Numérico — Plan 1, 2, 3: simple pero impersonal. Funciona si el precio es claramente el driver y no el producto.
Las reglas no negociables
- Una sola escala. No mezcles dos lógicas (ej: "Solo" en uno y "Pro" en otro).
- Progresión obvia. Si tenés que explicar cuál es más caro, el nombre falló.
- Enterprise siempre presente. El último tier debe sugerir "estos son los grandes" y dejar la puerta abierta a un sales-led.
- Evitá metáforas raras. Nombres genéricos sin sentido (estilo nombres de planeta o personajes mitológicos) bajan la confianza.
- Mismo idioma en todos los tiers. No mezcles inglés y español en la misma página.
Errores típicos en pricing pages
- Demasiados tiers (5+). El visitante se pierde y no elige.
- El tier "más popular" sin destacar visualmente.
- Diferencias entre tiers expresadas solo en features técnicas, no en outcomes.
- Nombres demasiado creativos sin precio "ancla". Si "Crest" cuesta USD 49 sin contexto, parece caro.
- Free tier sin claridad de cuándo upgradear.
Cómo elegir entre estilos
La pregunta no es cuál suena mejor, sino cuál coincide con tu posicionamiento. Si tu marca es seria y B2B, andá por clásico o tamaño. Si es modern, opinionated, busca diferenciar, andá por fresco con jerarquía obvia. Si tu producto es muy commodity (donde el precio es el principal driver), numérico funciona. Lo que nunca funciona: nombres con metáforas forzadas que el cliente tiene que descifrar.